La presidenta Cristina Fernández viajó ayer hacia el Vaticano, donde este sábado acudirá junto a su par chilena, Michelle Bachelet, a una audiencia con el Papa Benedicto XVI.
La cita conmemorará el veinticinco aniversario del Tratado de Paz y Amistad que ambos países firmaron en 1984, con el objetivo de agradecer a la Santa Sede el papel que desempeñó para lograr que se llegara a la suscripción del acuerdo que evitó un conflicto armado entre los dos países.
Fernández y su comitiva, integrada entre otros por el canciller argentino, Jorge Taiana, y el jefe la CGT, Hugo Moyano, partió de Buenos Aires a las 17.50 abordo del avión presidencial.
Tras la cita con Benedicto XVI, Bachelet y Fernández depositarán una ofrenda floral en la tumba de Juan Pablo II, quien recién elegido como Papa asumió un rol activo frente al conflicto argentino-chileno al nombrar como mediador al cardenal Antonio Samoré.
Una vez finalizada la visita al Vaticano, Fernández viajará a Portugal para participar en la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España, Portugal y Andorra, que se celebrará el lunes y martes en Estoril.