Desde el próximo martes, Eduardo Duhalde y Elisa Carrió protagonizarán lo que promete ser un juicio de muy alta repercusión mediática. Ese día, a las 11 y media de la mañana, ambos podrán estar ante la jueza María Servini de Cubría, en el marco del juicio por calumnias e injurias iniciado por el ex presidente de la Nación contra la diputada electa por el Acuerdo Social y Cívico.
La querella fue presentada en 2007, a raíz de declaraciones que la dirigente de CC-ARI realizó dos años antes. Las partes fueron informadas sobre el comienzo del juicio recién la semana pasada y cuando el caso estaba cerca de la prescripción. Allegados a Carrió confirmaron que la acusada “estará presente en todas las jornadas”.
Durante una entrevista televisiva con Joaquín Morales Solá, ante una pregunta del periodista sobre la pelea entre el duhaldismo y el kirchnerismo por el control del Partido Justicialista, Carrió había dicho que jamás haría una alianza con Duhalde y, para explicar su negativa, afirmó que era el “responsable político de la droga en la provincia de Buenos Aires”. Aquella acusación fue formulada en 2005 y el ex presidente demoró dos años en presentar la querella que llegará a juicio la semana que viene.
En la primera audiencia del juicio, que se desarrollaría en el propio despacho de Cubría, la magistrada tomará seis declaraciones testimoniales. Se trata de tres testigos por cada una de las partes.