En la interna radical, Elisa Carrió siempre le dio su apoyo al jujeño Gerardo Morales. Con él recorrió casi todas las provincias argentinas pidiendo el voto para el Acuerdo Cívico y Social y, siempre que pudo, trazó una línea divisoria excluyendo a Cobos
La reciente renovación de autoridades del bloque del Senado, donde Morales apareció rodeado por reconocidos referentes del cobismo; el manejo de la sesión preparatoria en la que se eligieron las autoridades de la Cámara de Diputados donde Carrió entrevió un pacto radical-kirchnerista impulsado por el radical cordobés Oscar Aguad, más la reciente elección de la mesa directiva de la UCR, donde el mendocino Ernesto Sanz está acompañado por cobistas de peso, como Pablo Verani y Carlos Becerra, fueron señales que no pasaron desapercibidas para Carrió.
“De continuar a comienzos de 2011 el acuerdo radical que se celebró con Cobos y Enrique Nosiglia, se aleja la posibilidad” de compartir un frente electoral en los comicios de renovación presidencial, dijo la líder de la Coalición Cívica.
Por su parte, el flamante titular del radicalismo, Ernesto Sanz, le puso hoy límites a Elisa Carrió por sus críticas contra el vicepresidente Julio Cobos, y advirtió que "ningún dirigente, con sus visiones personales, tiene derecho a defraudar las expectativas" del electorado.
"Una de las cosas que la política tiene que superar en la Argentina es la excesiva personalización de los espacios", alertó el senador mendocino y resaltó que si bien Carrió "tiene derecho a tener sus opiniones individuales, el espacio que ocupamos está por encima de sus opiniones individuales".
En diálogo con radio La Red, Sanz salió así al cruce de declaraciones de la líder de la Coalición Cívica-ARI, quien este fin de semana ratificó que el reciente acuerdo entre la UCR orgánica con el cobismo por la conducción partidaria "aleja" a su espacio de una posible alianza electoral con el radicalismo de cara a 2011.