La presidenta Cristina Kirchner confirmó anoche que el oficialismo "facilitará el tratamiento" del proyecto de ley presentado por el senador peronista disidente, Carlos Verna, para pagar la deuda pública con reservas del Banco Central. A cambio, el pampeano habría garantizado la vigencia del cuestionado Decreto de Necesidad y Urgencia 298/10, uno de los dos instrumentos que reemplazó al abandonado Fondo del Bicentenario.
En un contacto con los periodistas acreditados en la Casa Rosada, la mandataria consideró que la propuesta de Verna y su par María Higonet significa "un gesto importante, sobre todo porque estamos reclamando desde el Poder Ejecutivo hacia el Parlamento gestos de racionalidad", enfatizó la jefa de Estado.
El texto de Verna es prácticamente idéntico en su contenido al polémico DNU del 1° de marzo, que transfirió del BCRA al Tesoro nacional 4382 millones de dólares para pagarle a los acreedores privados. Incluso mejora al del Ejecutivo, ya que además propone eliminar la comisión bicameral del Congreso de seguimiento de control de pagos de deuda.
El oficialismo confía así en que la sanción de una ley podría legitimar el uso de reservas y destrabar el conflicto de poderes que abrió con el Congreso y la Justicia.
Sin embargo, los opositores en la Cámara de Diputados adelantaron anoche que no aprobarán el proyecto de Verna y que la semana próxima rechazarán en el recinto el polémico DNU. Pero la posición del senador complica los planes: la oposición no alcanzaría la mayoría de 37 votos en el Senado y el decreto quedará vigente hasta que ambas cámaras lo deroguen.