Guido Alejandro Antonini Wilson, el hombre que intentó ingresar al país con la valija de los u$s 800 mil dólares, volvió anoche ser noticia. En un diálogo telefónico con el programa "Le doy mi palabra", que conduce Alfredo Leuco en Canal 26, dejó una frase tajante: "de ninguna manera puedo ir a la Argentina, cómo voy a ir si allí no hay garantías, no tengo ningún tipo de garantías, ya me han condenado".
Antonini Wilson volvió a los títulos en la última semana en la Argentina después de que un video aportado por Canal 7 (La televisión pública), que ya está en manos del juez en lo penal económico Daniel Petrone, diera por acreditado que el venezolano estuvo en la Casa Rosada en agosto de 2007, dos días después de haber intentado ingresar sin éxito el dinero, supuestamente, para financiar la campaña presidencial de Cristina Kirchner.
"Tengo un gran cariño por la Argentina, pero a mí el Gobierno me condenó, si yo parecía lavando dinero...", dijo Antonini, evadiendo las respuestas sobre las responsabilidades políticas, tanto locales como chavistas, en torno a los 800 mil dólares.
En aquel momento, el ahora jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, llegó a decir que el venezolano era un "mequetrefe de alquiler al que le pagan para que diga lo que dice".
La cerrada negativa oficial chocó contra las terminantes imágenes de un video nada menos que de Canal 7, obligando al verborrágico Aníbal Fernández a reconocer su penosa exposición, lisa y llanamente una mentira de patas cortas. Incluso precisó que realizará "un sumario interno para que expliquen por qué [Antoni Wilson] entró, cómo entró y quién es el responsable de que haya entrado".
De acuerdo al diario La Nacion, la explicación para entender cómo entró el venezolano en la Casa Rosada esquivando todos los controles hay que buscarla en el Ministerio de Planificación Federal, que conduce Julio De Vido.
El "responsable" de dejarlo entrar al Salón Blanco, según reconstruyó el matutino, sería José María Olazagasti, "el Vasco", que desde hace años es el secretario privado de De Vido.
Olazagasti es también un viejo amigo de Victoria Bereziuk, la secretaria del ex titular del Organo de Control de las Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, que en la práctica actuaba como embajador comercial ante Venezuela. Aquel lunes 6 de agosto de 2007, Bereziuk y Olazagasti conversaron por teléfono, por cuestiones urgentes. Fue a las 17.16, según consta en los registros que cotejó el matutino e incluye numerosas llamadas entre ellos.
El diálogo se prolongó durante 68 segundos. Y la antena de telefonía celular que tomó la llamada está ubicada en Leandro N. Alem 36, es decir, la que abarca la Casa Rosada.
La llamada ocurrió mientras Bereziuk y Antonini se encontraban en un auto, junto con una ejecutiva de la petrolera estatal venezolana (Pdvsa), Maryory Gutiérrez. Es la misma mujer que aparece a la derecha del "valijero" en el video de Canal 7.
Ya en la explanada de la Casa Rosada, Bereziuk mostró su credencial, pero la custodia le vedó el ingreso. Fue entonces que ella llamó a alguien que llamó "vasco". Y los controles se relajaron.
Esa llamada quizás explica, también, por qué Bereziuk no necesitó registrarse la segunda vez que entró al palacio aquella tarde.
Y por su part, el padre José María Olazagasti, Roberto Olazagasti, mantiene sus propios vínculos con De Vido y otros referentes del kirchnerismo. En especial, con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Es, además, el creador del pingüino inflable gigante que suele aparecer en los actos oficiales.