El alquiler de un departamento de dos habitaciones en Madrid o Barcelona ronda los 1.300 euros. ¿Caro? En Moscú cuesta más del doble: unos 3.100 euros. Es en parte el alza del precio de la vivienda lo que propulsó a la capital rusa al primer puesto de las ciudades más caras del mundo, según el estudio publicado ayer por la consultora de recursos humanos Mercer Human Ressource Consulting. Moscú se adelanta así a Tokio, a Osaka y a Londres, respectivamente primera, segunda y tercera hace un año. Las dos ciudades españolas que figuran en el estudio, Madrid y Barcelona, caen del ranking de las 50 más costosas debido a las fluctuaciones monetarias. El Estudio sobre el Coste de Vida, que la consultora Mercer realiza dos veces al año, compara los precios de más de 200 bienes de consumo y servicios en 144 ciudades del mundo. Abarca desde el precio de un café -que en Moscú ronda los 4,44 euros frente a 2,31 en Madrid y 1,88 en Barcelona- hasta un menú de comida rápida -que en las ciudades españolas cuesta unos 6,1 euros y en Atenas alcanza los 7,36 euros-. Este año la capital rusa dio el gran salto de la cuarta a la primera plaza pero siempre estuvo entre las diez primeras. Tokio cae del primer puesto y Londres pierde su condición de ciudad europea más costosa. Los precios siguen subiendo en la capital británica pero el fortalecimiento del dólar frente a la libra -el estudio compara los precios de marzo de este año al anterior- encareció el costo de vida respecto a Nueva York, que es el índice de base del estudio-. Sin embargo, Londres sigue teniendo el transporte público más caro del mundo: 2,92 por desplazarse en autobús o en metro. Al igual que el resto de ciudades de Europa Occidental, las dos españolas que figuran en el estudio, Madrid y Barcelona -y que el años pasado estaban entre las 50 primeras- pierden puestos. Madrid cae de la posición 46 a la 53 y Barcelona, que se situaba en el número 43, pasa por detrás de Madrid al puesto 56. Ambas ciudades figuran entre las europeas más baratas. Nueva York encabeza la lista en Estados Unidos; San Pablo y Río de Janeiro, en América Latina, y Douala (Camerún) en África. Las fluctuaciones monetarias también son responsables de los mayores saltos en América Latina. La fuerte apreciación del real brasileño frente al dólar, del orden del 20% en el año, precipitaron a San Pablo y Río de Janeiro en el top 50 del que cayeron las españolas. San Pablo subió del puesto 119 al 34 y Río del 124 al 40. Ambas ciudades se convierten en las más caras del subcontinente, desbancado así a la capital mexicana. La más cara de África es la camerunesa Douala, que ocupa el lugar 27. También hay cosas que no cambian. En Estados Unidos, Nueva York sigue siendo la ciudad más cara y subió tres puestos (del 13 al 10, empatada con Oslo). En parte se debe al fortalecimiento del dólar (anterior a la caída que está teniendo lugar desde marzo), pero también al aumento del precio del combustible y de los bienes de consumo. En el otro extremo, la capital de Paraguay, Asunción, sigue siendo la más barata, con un costo de vida tres veces menor que Moscú.
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