Al presentar la iniciativa, la Diputada María Cristina Portillo Ayala explicó que con la reforma pretenden “prevenir, corregir y sancionar las diversas formas de agresión, maltrato, vejámenes, trato desconsiderado y ofensivo en los centros de trabajo”.
Según datos relevados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) uno de cada 10 trabajadores es víctima de acoso laboral, y de cada 100 personas acosadas 75 son mujeres.
Además, la legisladora destacó que la situación precaria de las mujeres en el mercado laboral favorece el acoso, "pero existe un último y grotesco factor: subyace un deseo sexual que el acosador sabe que no podrá satisfacer, lo que deriva hacia el hostigamiento".
Portillo Ayala destacó que el perfil de la persona acosada corresponde a alguien de entre 35 y 45 años de edad, brillante, con preparación, responsable, sociable y con ánimos de colaborar y trabajar.
A su vez, explicó que el acosador se vale de la superioridad jerárquica para ridiculizar no sólo el trabajo de la persona acosada, sino también su forma de vestir, estilo de vida y manera de ser.
El acosador asigna al acosado tareas complejas, demasiado simples o repetitivas, le oculta información importante e incluso la cambia de manera continua, con lo cual altera la imagen y la capacidad que el trabajador tiene de sí y la que tienen sus superiores.
Según Notimex, la legisladora también subrayó que ni la legislación ni la organización de las empresas son eficaces para enfrentar y sancionar el acoso laboral, cuya consecuencia es, en muchos casos, el despido del trabajador por considerarlo no apto para el cargo.
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