De los diez estados que participaron de los comicios, en cuatro ganó el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el mayor de oposición, o grupos de oposición. En al menos dos de esos estados _Maranhao y Goiás_ Lula participó activamente en favor de los candidatos, que finalmente perdieron el pleito, dice la agencia AP.
En otros dos _Río de Janeiro y Pernambuco_ ganaron los aspirantes con el apoyo de Lula, aunque no eran del PT.
Esas 10 gobernaciones debieron ir a segundo turno porque en la elección del 1 de octubre, ninguno de los aspirantes consiguió la mayoría de 50% más uno que precisaban para alzarse con la victoria. Brasil, con 27 gobernaciones, escogió a comienzos de mes a 17 de ellas en la primera vuelta.
Las Gobernaciones resultan cruciales, explica AP, porque tienen influencia sobre sus bancadas de diputados y senadores en el Parlamento, en donde el PT de Lula no tiene mayoría propia.
Alckmin y su capital político
Con una votación superlativa en el primer turno y un desempeño peor de lo esperado por su partido en la campaña hacia el segundo turno (esperaba muchos más votos en esta segunda vuelta), el ex candidato por el PSDB, Gerardo Alckmin, intentará formar una corriente propia dentro del PSDB, como una forma de mantener influencia y no perder tanto espacio para otros liderazgos, explica Veja.
Los “tucanos” que amenazan su posición en el partido son José Serra y Aécio Neves - gobernadores electos en el primer turno en los dos principales distritos electorales del país y se descuenta, postulantes a la candidatura presidencial para 2010. Para equilibrar las fuerzas, Alckmin podría postularse para la presidencia del PSDB, y dentro de un año, lograr por ejemplo la Prefectura de São Paulo, la mayor ciudad del país, en 2008, dice la misma publicación.