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Un nuevo concepto que ligue migración con oportunidades de desarrollo, gobernabilidad democrática, favorecimiento de flujos económicos, mejoramiento de la defensa del medio ambiente y apoyo al desarrollo turístico, son algunos de los temas a tratar. El eje sin embargo, estará puesto en el problema de las migraciones y las fronteras.
La cumbre, a efectuarse del 3 al 5 de este mes en la capital uruguaya, será "una buena oportunidad para seguir haciendo presencia como bloque subregional", señaló el secretario general andino, Alfredo Fuentes a la agencia AP. La CAN -formada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú- espera aportar su experiencia en el tema migratorio, tema de la cumbre, porque "tiene herramientas intraandinas que son como una contribución al enfoque del respeto a los migrantes y se engancha en todo el tema global de América Latina", señaló. El bloque andino buscará también profundizar lazos con México y España, con quienes firmará acuerdos. En el caso de México se sellará un acuerdo para establecer un mecanismo de diálogo y de cooperación en temas políticos, económicos y culturales de modo que sea un primer paso dentro del objetivo para que en un futuro cercano ese país se convierta en un nuevo estado asociado de la Comunidad Andina.
La CAN estima que este acuerdo con México fortalecerá al grupo, sobre todo luego de que Chile, país que fue uno de los fundadores del colectivo andino, se reincorporó a la CAN en septiembre pasado en calidad de estado asociado y tras el retiro de Venezuela en abril.
Fuentes también detalló que la CAN suscribirá un acuerdo con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) con la finalidad de fortalecer la agenda andina de integración.
La Comunidad Andina pondrá en juego la normativa sobre migraciones laborales que posee, que resalta la necesidad del respeto a los derechos de la seguridad social de los trabajadores. Paralelamente, las normas dan protección a los migrantes en cuanto a su acceso a los servicios de salud y a la seguridad en el trabajo.
"El objetivo es que se respeten los derechos de los trabajadores que emigran", refirió, precisando que en la cumbre los cancilleres de las naciones andinas se pronunciarán sobre el problema de las migraciones.
Quiénes conforman la CIN
La Comunidad Iberoamericana de Naciones está conformada por los países de habla hispana y portuguesa de América y Europa con el objetivo de “crear un espacio económico, político, social y cultural”.
Los países que la integran son: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, Portugal, Principado de Andorra, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
La Comunidad cuenta con un Órgano de apoyo institucional, técnico y administrativo que es la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), responsable de la organización de las Cumbres Iberoamericanas, en coordinación con la Secretaría Pro Tempore, adjudicada anualmente al país organizador de la Cumbre.
Reuniones preparatorias
La XVI Cumbre ha comenzado, con la conclusión de las reuniones preparatorias de los Coordinadores Nacionales el inicio de las de los Cancilleres, quienes elevarán varias propuestas a los Mandatarios, entre las que se incluyen el texto de la Declaración de Montevideo, el Manual Operativo de la Secretaría General Iberoamericana y varios otros temas específicos, informa el sitio oficial de la Cumbre.
El Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay y presidente pro-témpore de la Cumbre, Reinaldo Gargano, al preguntársele a qué se deben los desacuerdos que impidieron a los Coordinadores consensuar el texto de la Declaración que elevaron a sus Cancilleres fue terminante: “La declaración es un trabajo que tiene que contener los acuerdos entre 22 países, no es un texto dogmático sino enriquecido con los aportes de todos”.
Refiriéndose a las migraciones, añadió que esta Cumbre “aborda con bastante coraje un tema que nos afecta a todos, del lado de los que emigra y del lado de los que tienen que recibir a los inmigrantes. Las conclusiones de ese compromiso son buenas, llegan a los objetivos que nos proponíamos”.
Claro que, concluyó, “es natural que en algunas cosas quisiéramos ir unos pasos adelante, pero se llegó a lo que es mejor para todos y es mejor que estemos todos de acuerdo a que alguno salga vencedor parcialmente por algún contenido aprobado por mayoría y no por consenso”.
Aunque el ministro no se refirió a eso expresamente, la duda periodística surgió de una publicación del diario La República, de Montevideo, que informó sobre un enfrentamiento en la reunión de Coordinadores entre España por un lado y México y otros países latinoamericanos por el otro. La delegación mexicana propuso agregar en el borrador de la Declaración Final la frase “y otros acuerdos internacionales” para que el párrafo referido a los Derechos Humanos de los migrantes reconociera el derecho de éstos a que “se respeten los Derechos Humanos de los migrantes de acuerdo a lo establecido por la Convención Universal de los Derechos Humanos y otros acuerdos internacionales”, reseña el sitio de la Cumbre.
La delegación española se opuso a ese agregado y tras largas discusiones y propuestas conciliadoras sin lograr consenso se resolvió pasar el asunto a los Cancilleres.
En lo que sí se logró el consenso fue en incluir en la Declaración Final una condena expresa a la injerencia en los asuntos internos de los Estados y el reclamo de que se solucionen pacíficamente las controversias rechazando el uso de la fuerza o la amenaza de usarla en el ámbito internacional, así como a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional.
También se acordó el apoyo a la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones impulsada por España y Turquía para fomentar el diálogo multiétnico y el conocimiento entre todas las culturas del mundo, así como el respaldo a la misión de las Naciones Unidas en Haití, país al que todos los países iberoamericanos se comprometen a seguir apoyando para su recuperación económica y desarrollo social.
Ausencias
La XVI Cumbre Iberoamericana, que cada año reúne a los presidentes latinoamericanos con los jefes de Gobierno de España, Portugal y el rey Juan Carlos I, contará este año con la participación de más de 20 jefes de Estado y gobierno, ministros y presidentes de organismos internacionales. En esta oportunidad, estará ausente el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el país con mayor superficie y más cantidad de habitantes de toda la Comunidad Iberoamericana. Unas versiones reproducidas en el sitio oficial, sostienen que su falta a la cita se debe a que no quiere ser involucrado como mediador en el conflicto que la Argentina y el Uruguay mantienen por la instalación de dos fábricas de celulosa en este segundo país, en sus orillas sobre el fronterizo río Uruguay. Desde Itamaraty y también en una conversación telefónica de Lula con el Presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, Lula explicó que por recomendación médica no podría viajar, dado que quedó agotado totalmente al término de la dura campaña previa a la reelección.
El propio Gargano, que compartió con Lula, trabajo conjunto en el campo sindical, manifestó que su ausencia en la Cumbre “no tiene sentido político” y que el primer viaje al exterior que realizará una vez superados sus problemas de salud será al Uruguay, tal como se lo prometió telefónicamente a Tabaré Vázquez.
La cita también servirá como despedida para el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y para el presidente mexicano Vicente Fox, que dejará el cargo el 1 de diciembre a su sucesor Felipe Calderón.
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