El Presidente de la Cámara de Senadores de Bolivia, Santos Ramírez, negó que el Ejecutivo boliviano tenga un doble discurso en su relación con la Casa Blanca.
“No es así porque Estados Unidos critica nuestras acciones en algunos programas, como en el caso de la coca, pero también afirma que tiene la voluntad de trabajar con Bolivia y con los otros países”, afirmó el parlamentario.
Sin embargo, Ramírez eligió diferenciarse de otros países, puesto que según él, la Administración de Morales pretende un diálogo abierto con la comunidad internacional sin priorizar el vínculo con la primera potencia mundial.
“La diferencia cualitativa que tenemos es que este es un Gobierno que no es excluyente, no solo es preferente para algunos países y excluyente para otros, por primera vez Bolivia tiene contactos directos con otros países que no solamente son los Estados Unidos”, declaró Ramírez.
Por último, el funcionario boliviano recordó que su país solicitó a Estados Unidos, a través de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la extensión de los beneficios de la ley que permite exportar una gama de productos sin carga impositiva al mercado norteamericano.
“Eso no significa ni someterse ni ser sometido, sino decir las cosas como están en el país y no centrar toda nuestra atención en este proceso histórico como es la Asamblea Constituyente”, indicó.
La ex Embajadora de Bolivia en Washington, Marlene Fernández, en declaraciones a la prensa otorgó otra visión. Recordó que la actual Administración republicana “sacó explícitamente a Venezuela” de las negociaciones por la ley en cuestión.
"Venezuela, que era parte de la Comunidad Andina, nos pidió internamente que nosotros los incluyamos, que demandemos a Estados Unidos que si ellos no estaban en la negociación, no la aceptaríamos. Pero obviamente ninguno de los países quería eso, porque es un beneficio unilateral. Al final, los países siguieron nomás con sus propios intereses, que es lo que ocurre siempre", explicó la ex periodista.
Por último, Fernández advirtió que Bolivia deberá decidir si apuesta por un eje con Venezuela y Cuba, luego de sellar con ellos el Tratado de Comercio de los Pueblos, o si busca otro tipo de posicionamiento.
El MAS en contra del acuerdo
Paradójicamente, una de las mayores dificultades para el Presidente Evo Morales en las gestiones con Estados Unidos es la oposición dentro de su propio partido, el Movimiento al Socialismo (MAS).
El miércoles en la sesión parlamentaria en la que se debatiría una resolución que permitiera al Vicepresidente Álvaro García Linera negociar con las autoridades norteamericanas, legisladores oficialistas abandonaron el recinto y abortaron la votación.
“El Congreso Nacional resuelve autorizar al Vicepresidente Constitucional de la República y Presidente Nato del Congreso, Álvaro Marcelo García Linera, en el marco de la presente resolución gestionar ante su homólogo de Estados Unidos la ampliación de las preferencias arancelarias”, decía la resolución que quedó sin efecto.
El Jefe de Estado boliviano tiene su cuota de responsabilidad en la tensión bilateral. El último martes, durante un discurso pronunciado en Punata, Cochabamba, denunció el ingreso al país de militares estadounidenses camuflados de turistas y de estudiantes.
Washington discrepa con Bolivia y las Naciones Unidas por los resultados del monitoreo sobre el cultivo de coca, que establecieron una discriminación del 8% de las plantaciones entre 2004 y 2005.
Colombia, el país que más capitales recibe de Estados Unidos, en el marco del plan para limitar a la guerrilla y los cultivos, no pudo controlar las cosechas ilegales, que aumentaron un 8%.
La Ley Atpdea caducará el próximo 31 de diciembre.