Inicialmente no hubo reportes de fallas en las refinerías texanas, que poseen una capacidad combinada de 1,2 millones de barriles diarios y que corresponden al 6,6 por ciento del total de procesamiento en Estados Unidos. Sólo la refinería Texas City de Marathon Oil Corp, de 76.000 unidades al día, permanecía sin operar luego de su cierre preventivo del lunes.
En tanto, el Puerto Petrolero Costa Afuera de Lousiana, la única instalación de aguas profundas de la Nación, dijo que estaba reiniciando las operaciones y que esperaba descargar su primer tanquero en unas 24 horas a partir de esta tarde.
Los reportes positivos sobre la tormenta tropical hicieron que en la Bolsa Mercantil de Nueva York y por segundo día, el crudo operara con una baja de 1,41 dólares, o un 1,17 por ciento, hasta tocar los 118 dólares, más bajo desde el 5 de mayo. En tanto, el Brent europeo cayó aún más y llegó al terreno de los 117 dólares.
Por su parte, el Servicio de Administración de Minerales de Estados Unidos informó que de la producción total del Golfo de México sólo un 0,9 por ciento del bombeo de petróleo y un 7,2 por ciento del de gas natural estaban interrumpidos.
En tanto, se informó que las compañías petroleras han estado trabajando para reforzar las plataformas, para que puedan soportar vientos huracanados y de esta forma evitar la evacuación forzada de su trabajadores, tal como ocurrió hace dos semanas con el huracán Dolly. Tento Chevron como Shell dijeron que estaban regresando a los trabajadores evacuados a las plataformas costa afuera.