La reunión acabó sin un acuerdo concreto, aunque “forma parte de un proceso más largo de discusiones", aclaró la Comisión Europea. Al encuentro acudieron representantes de las autoridades de Moscú y Kiev, de la compañía ucraniana Naftogaz, del gigante ruso Gazprom, del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial y de los bancos europeos de inversiones (BEI) y de reconstrucción y desarrollo (BERD), informó la agencia AFP.
Ucrania asegura que precisa de un préstamo de 4.200 millones de dólares para pagar las próximas entregas de gas ruso, que se suman a una costosa factura que debe abonar a Moscú antes del 7 de julio. Sin embargo, fuentes europeas explicaron que los interlocutores de Kiev en la reunión estimaron que ese "monto no es necesario", inclinándose más bien por "la mitad" de la suma, añadió la agencia.
Por su parte, Ucrania afirmó que si no encuentra ese crédito, podría verse incapaz de rellenar sus depósitos de gas ara el invierno, poniendo en peligro el tránsito de gas ruso hacia Europa. Una cuarta parte del gas consumido por la UE procede de Rusia, del cual el 80% transita por Ucrania, agregó la agencia AFP.
Rusia provee el 25% del gas que consume Europa y el 80% de esa cantidad pasa por el territorio ucraniano. El suministro del carburante fue interrumpido en enero de 2009 debido a las disputas por las tarifas entre Moscú y Kíev. La "guerra del gas" puso en vilo a Europa que depende en gran medida del gas ruso, añadió la agencia.
El ejecutivo europeo ya había informado a la presidencia checa de turno de la UE que Ucrania necesita alrededor de 5.000 millones de euros para comprar a Gazprom el gas con el que completará sus reservas antes del invierno y por los que no tiene los fondos necesarios.
Hace un mes, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, instó a la UE a ayudar a Kiev a pagar sus facturas, amenazando el riesgo de una nueva crisis, después de la vivida a principios de enero, cuando el suministro de gas quedó interrumpido durante dos semanas en un invierno especialmente frío.