El funcionario remarcó que si se liberan los inventarios de emergencia (SPR por su sigla en inglés) o la Reserva Nordeste de Combustible de Calefacción de Estados Unidos, sólo sería una medida para el corto plazo. "Si uno comienza a utilizarlas como un fondo de manipulación de precio (...) nunca en realidad ha funcionado muy bien", dijo Caruso.
Afirmó además que en el mercado mundial, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) podría fácilmente recortar la producción, para compensar algún efecto que pudiera ocasionar la liberación de petróleo de la SPR sobre los precios del combustible. "Sería más valioso conservarla para emergencias reales, como opuesto a conseguir un impacto de precio muy temporal", añadió Caruso. Según el funcionario cualquier caída en el precio por utilizar la reserva de dos millones de barriles de combustible de calefacción, duraría solamente algunas semanas antes de que los precios comenzaran a escalar nuevamente.
De esta forma se rechaza la propuesta de varios legisladores demócratas, como el aspirante presidencial Barack Obama, quienes han impulsado una ley que liberaría cerca de 70 millones de barriles de crudo de la reserva petrolera de la nación, para aliviar el alto precio de la gasolina, que en los últimos meses ha alcanzado niveles récord. Agregó que el aumento de la producción de Arabia Saudita y el declive de la demanda petrolera son los factores que han tenido un mayor impacto en el enfriamiento de los precios del oro negro desde los niveles récord de 147 dólares, alcanzados en julio.