De esta forma, Repsol-YPF le vendió 123 estaciones de servicio de las empresas Recesa y Oiltrader, según un comunicado del grupo. La operación incluye también "el negocio de las ventas industriales de Repsol en el país, así como la infraestructura comercial y logística y las actividades de lubricantes y aviación", según la empresa española.
"Para el caso de los lubricantes, Repsol mantendrá con Primax un contrato de comercialización y distribución y, para el caso de aviación, uno de asistencia técnico-comercial", informó la compañía.
El negocio con Primax, hace parte de la política de desprendimiento en activos no estratégicos, estipulada en el Plan Estratégico 2008-2012 de Repsol-YPF. La chilena hace parte del grupo Romero en Perú y de ENAP, la compañía estatal chilena de petróleo.