El resultado de esta votación podría incidir en la decisión que tomen los congresistas sobre la reforma energética. En tanto el coordinador de la consulta energética, Manuel Camacho, informó que el miércoles entregarán al Congreso el resultado del referendo realizado en tres etapas en todo el país. Los 15 estados en los que se celebra esta votación son Baja California, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Guerrero y Chiapas.
Los datos preliminares arrojan un rechazo casi general a la propuesta, de la que el 91 por ciento de los encuestados afirmó su desacuerdo. Aproximadamente unas 400.000 personas se acercaron a las urnas para responder dos preguntas sobre la reforma energética.
Preguntas de la consulta
Primera. "La explotación, transporte, distribución, almacenamiento y refinación de los hidrocarburos (petróleo y gas) son actividades exclusivas del gobierno, ¿Está usted de acuerdo o no está de acuerdo que en esas actividades puedan ahora participar empresas privadas?".
Segunda. "¿En general, usted está de acuerdo o no está de acuerdo en que se aprueben las iniciativas relativas a la reforma energética que se debaten actualmente en el Congreso de la Unión?".
La historia se repite
Al igual que en la sesión de hoy, en la primera fase de la consulta, que incluyó al Distrito Federal, participaron un 1.8 millones de ciudadanos y en la segunda, realizada el 10 de agosto, 500.000, según cifras de los coordinadores de la consulta. En ambas jornadas el voto por el “No” se llevó más del 80 por ciento de los votos, en las que dijeron que rechazaban las reforma energética propuesta y que no aceptarían la entrada de capitales extranjeros a la paraestatal.
Básicamente, la propuesta oficial permite la participación de la iniciativa privada en áreas como exploración y refinación de petróleo, en un contexto de debate sobre la necesidad de dar nuevos bríos a la actividad hidrocarburífera, fuertemente afectada en los últimos años. México se encuentra sumido en una crisis petrolera sin precedentes, que lo llevó a plantear dicha reforma, que dividió al país. Los problemas radican en que la máxima reserva del país, Cantarell, ha visto fuertemente reducida su producción.
El gobierno que preside Felipe Calderón había propuesto en el mes de abril que se autorice a Petróleos Mexicanos (Pemex) contratar a empresas para participar en exploración y producción, además de que la iniciativa privada podría construir y operar refinerías.