Un grupo de 46 diputados y senadores de la izquierda mexicana inició esta noche una huelga de hambre indefinida con el fin de exigir la apertura de un debate nacional sobre la reforma energética propuesta por el Ejecutivo.
El ayuno comenzó a partir de las 20.00 horas locales (01.00 GMT) y sus protagonistas son todos legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que lidera Andrés Manuel López Obrador.
En este sentido, López Obrador aseguró ante unos 50.000 seguidores en la capital del país que mantendrá acciones de protesta hasta que se convoque un debate nacional para discutir la reforma del sector petrolero.
"En tanto no haya respuesta a nuestra petición, nosotros continuaremos con la resistencia pacífica", advirtió el aspirante a la Presidencia en 2006, en un mitin realizado antes en el Zócalo capitalino, la mayor plaza pública de América Latina.
López Obrador comanda una fuerza de 28.000 voluntarios, 10.000 de ellos mujeres, para realizar acciones de protesta contra la reforma presentada el martes pasado por el Ejecutivo de Felipe Calderón.
Decenas de congresistas del opositor Frente Amplio Progresista (FAP), una coalición de partidos de izquierda que él encabeza, ocupan desde el jueves las tribunas del Senado y la Cámara de Diputados y pernoctan en ellas para mantenerlas paralizadas.
La iniciativa gubernamental, que flexibiliza la autonomía de gestión y libertad de contratación de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ante la preocupación por el paulatino agotamiento de las reservas de crudo y la necesidad de refinerías, es tachada por el izquierdista de privatizadora.
"Se perdería la soberanía del país y condenaría la seguridad de las futuras generaciones", argumentó.
El político aseguró contar con pruebas de que antes de presentarse la reforma oficialmente, "mucho antes, la tenían las cúpulas empresariales".
A este respecto, el Ejecutivo ha reiterado públicamente en diversas ocasiones que los cambios legales no significarán la privatización de la industria petrolera ni ponen en riesgo la soberanía energética.
El ex candidato presidencial busca que, en lugar de discutirse la iniciativa en las cámaras legislativas, se haga en un debate "plural" a partir de agosto, en el nuevo período ordinario de sesiones.
En el mitin animó a que en esa discusión participen expertos, analistas y "todos los que tengan algo que decir".
Los legisladores del FAP que protestan en el Congreso temen que una alianza del oficialista y conservador Partido Acción Nacional (PAN) y el Revolucionario Institucional (PRI), la tercera fuerza nacional, saque adelante la reforma en este periodo ordinario, que concluye a finales de este mes.
López Obrador calificó la ocupación de tribunas como algo "totalmente racional, pacífico".
"No vamos a permitir el albazo (alborada o acción de guerra al amanecer) legislativo, porque no podemos ser traidores de la patria", dijo.
El dirigente izquierdista no reconoce al presidente mexicano con el argumento de que hubo fraude en su contra en las elecciones de 2006, en las que Calderón, a quien tacha de "espurio" e "ilegítimo", se impuso por un estrecho margen.
Entre las acciones de protesta que ha realizado López Obrador desde entonces se cuenta un plantón de sus simpatizantes en una de las principales avenidas capitalinas, que afectó severamente a la ciudad durante 47 días, para exigir el recuento de votos.
Los activistas de izquierda también han protagonizado protestas en edificios como la Bolsa, sedes bancarias, además del Zócalo, donde proclamaron a López Obrador "presidente legítimo" en noviembre de 2006.
El jueves pasado dos mil mujeres de las brigadas de resistencia de López Obrador, calificadas como "Adelitas" (por las que acompañaron a los combatientes de la Revolución mexicana), cercaron el Senado a modo de protesta.
López Obrador dijo que esperará a lo que suceda el próximo martes, cuando se convocó a sesión ordinaria en el Senado, donde debe comenzar a analizarse la reforma, para anunciar futuras acciones de resistencia.
Por otra parte, el senador Carlos Navarrete, coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), mayoritario en el FAP, informó en rueda de prensa que los legisladores de izquierda estudian iniciar un ayuno en las cámaras legislativas federales y estatales.
A raíz de la toma de las tribunas las negociaciones con el PRI y el PAN se han estancado e incluso "quedó prácticamente anulado el acuerdo previo que teníamos del debate nacional" sobre la reforma energética con la participación de todos los sectores, sostuvo.