De acuerdo con datos preliminares, más del 90 por ciento de los 400.000 consultados que participaron ayer en la jornada no aceptaron la privatización de la estatal. Además, según el coordinador del referendo petrolero, Manuel Camacho, el 89 por ciento de los electores mostró su desacuerdo con la reforma energética promovida por el gobierno de Felipe Calderón para transformar a Pemex.
De esta forma la segunda, se sigue con la tendencia de la primera jornada de consultas, llevada a cabo el 27 de julio en diez estados mexicanos y en el Distrito Federal, en donde el 80 por ciento de los dos millones y medio de personas que acudieron a las urnas, dijeron que rechazaban las reforma energética propuesta y que no aceptarían la entrada de capitales extranjeros a la paraestatal.
Básicamente, la propuesta oficial permite la participación de la iniciativa privada en áreas como exploración y refinación de petróleo, en un contexto de debate sobre la necesidad de dar nuevos bríos a la actividad hidrocarburífera, fuertemente afectada en los últimos años.
El gobierno que preside Felipe Calderón había propuesto en el mes de abril que se autorice a Petróleos Mexicanos (Pemex) contratar a empresas para participar en exploración y producción, además de que la iniciativa privada podría construir y operar refinerías.
Hace unos días, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) hizo pública su propia iniciativa, que también permite a Pemex contratar los servicios de compañías privadas, aunque rechaza que pueda construir las refinerías.
El gobierno federal señaló que su propuesta permitiría reimpulsar la producción de crudo que en 2004 llegó a un pico de 3,4 millones de barriles diarios y desde el 2005 ha comenzado a declinar hasta llegar en 2007 en 3,1 millones de barriles al día.
Sólo en el DF, el 87 por ciento de los votantes se pronunció por el NO acerca de la participación de empresas privadas en la actividad de PEMEX, mientras que el 84 por ciento mostró su desaprobación con la iniciativa del Ejecutivo presentada ante el Legislativo.