Hasta el día de hoy, el manejo de los hidrocarburos ha estado en manos del Estado y es considerado por muchos como un símbolo de soberanía.
El gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón, propuso al Congreso revitalizar a la estatal petrolera Pemex, que ha registrado una importante baja en su producción de crudo, motivada por la falta de yacimientos nuevos y recursos para nuevas exploraciones. La intención del ejecutivo es dejar que capitales privados entren en la estatal petrolera, que aporta el 40 por ciento de los ingresos del Estado.
El sondeo fue realizado por la empresa Ipsos-Bimsa, el cual reveló que el 29 por ciento está a favor del proyecto de Calderón, mientras que un 27 por ciento en contra. A su vez, el 21 por ciento de los encuestados no tiene una posición definida sobre la reforma energética.
En tanto, el 11 por ciento no está a favor ni en contra y el 12 restante se abstuvo de contestar. "En términos generales, los juicios sobre la reforma de Pemex se caracterizan por un sector numeroso que no tiene opinión y el resto que se encuentra dividido sobre su apoyo," aclaró el diario.
La reforma propuesta por Calderón causó una aireada protesta del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que representa a la izquierda mexicana y es la segunda fuerza política nacional, ya que decidió tomarse las gradas del Congreso en señal de disconformidad.
Su intención es hacer que el proyecto tenga un debate más amplio en el legislativo porque creen que el principal objetivo del ejecutivo es privatizar a Pemes a través de esta reforma. La estatal petrolera es el sexto productor de crudo del mundo y un símbolo de la soberanía mexicana desde 1938.
"El 42 por ciento cree que el Gobierno debe ser el principal inversionista en Pemex, sólo 13 por ciento considera que la inversión debe provenir principalmente de los empresarios y 30 por ciento prefiere un esquema mixto," apuntó el Universal.
Por su parte, según publica Reuters, los partidos en el Congreso acordaron realizar una serie de foros abiertos para debatir el destino de la política petrolera del país y después de que finalicen, a mediados de julio, se definiría el rumbo de la iniciativa de Calderón.
La encuesta se le realizó a 1.000 personas entre el 18 y 23 de abril y tuvo un margen de error de más menos 3.5 por ciento, informó el rotativo.
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