Según informó el departamento de Energía de Estados Unidos, el paso del huracán Gustav, afectó la producción de esta importante región energética de ese país. En tanto, se informó que otras 10 refinerías, con una capacidad combinada de 3,099 millones de barriles por día, redujeron sus tasas de procesamiento, agregó el Departamento, basándose en información de las firmas petroleras y de varias fuentes comerciales.
Antes de la llegada del fenómeno natural a la zona, las compañías petroleras que operan allí decidieron cortar el bombeo de crudo y cerrar el 10 por ciento de la capacidad de refinación. Gustav, un huracán categoría 3, con vientos de hasta 185 kilómetros por hora, podría llegar a las costas de Luisiana al mediodía, informó el Centro Nacional de Huracanes Crudo. La mayor terminal de importación de petróleo y de oleoductos de la región también fue cerrada por las preocupaciones ante una reiteración de los daños causados por el huracán Katrina, de categoría 5, en 2005.
Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) esperará a que las compañías petroleras hagan una evaluación del daño causado por el huracán Gustav, antes de tomar una decisión. "Es muy pronto para hablar sobre los daños en el Golfo de México", dijo a Reuters Aad van Bohemen, director de la división de planificación y prevención de emergencias de la AIE. Pese a la amenaza de la tormenta, el barril de crudo cae fuertemente en los mercados internacionales, luego de que el huracán pasara a ser de categoría 2, con vientos de 177 kilómetros por hora, lo que alivió los temores a que hubiese una interrupción significativa de suministros.