"Se ha llegado a un acuerdo para comenzar el trabajo conjunto para construir un nuevo sistema de gasoductos en el territorio de Uzbekistán para satisfacer el creciente potencial exportador de Turkmenistán y del propio Uzbekistán", dijo el jefe del Gobierno ruso, citado por la agencia Interfax.
Putin llegó al acuerdo, luego de sostener conversaciones con el presidente uzbeko, Islam Karímov, quien negó que su país quiera restringir el transporte de hidrocarburos de Asia entral a Rusia. "En ello hay mucho de artificial y buscan crear esa impresión aquellos círculos y centros que (...) la emplean para impulsar otros proyecto de transporte de gas", dijo el jefe del Estado uzbeko, publicó la agencia Efe.
Rusia desea que las ex repúblicas soviéticas transporten aún más su petróleo y gas por su territorio, mientras que a Europa le gustaría que esos suministros esquiven a Rusia con el objetivo de reducir su dependencia energética de Moscú. Esta situación se vio reflejada el mes pasado, durante el conflicto entre Moscú y Georgia, que cuenta en su territorio con los dos únicos ductos que transportan hidrocarburos centroasiáticos hacia Europa sin pasar por Rusia.
Karímov recordó que actualmente funcionan dos gasoductos, el Asia Central Centro-1 (ACC-1) y el Asia Central Centro-2 (ACC-2) construidos en época soviética, para el bombeo a Rusia del gas natural de esa zona, con una capacidad anual de 54.000 millones de metros cúbicos. "Si hablamos de las perspectivas, con el aumento de los volúmenes de suministro, paralelamente al ACC-1 y al ACC-2, habrá que tender un nuevo gasoducto con una capacidad (anual) de entre 26.000 y 30.000 millones de metros cúbicos", dijo Karímov según la agencia Efe. .
El nuevo gasoducto incrementaría las exportaciones de gas desde Uzbekistán y Turkmenistán, que utilizan ductos de la era soviética operados por el monopolio ruso Gazprom, que agregó que ya fue alcanzado un acuerdo para la edificación de un ducto y la fórmula para el precio del gas uzbeko, sin entrar en detalles.