La rusa Gazprom anunció el martes que suspendió las conversaciones para el intercambio de activos con Royal Dutch Shell por la incertidumbre acerca del proyecto de gas y petróleo Sakhalin-2 que opera la firma, cuyos costos se elevaron a 20.000 millones de dólares.
“Nos hemos enterado del retiro de las aprobaciones ecológicas mediante la prensa, y fue una novedad para nosotros”, dijo a Reuters el portavoz de Gazprom Sergei Kupriyanov. “Nuestras conversaciones sobre el intercambio de activos no han vuelto a progresar desde que hace un año Sakhalin-2 declaró cambios en los parámetros económicos iniciales del proyecto, que todavía tienen que ser aprobados por la Federación Rusa. En esta situación, no podemos continuar el diálogo.”
Gazprom había planeado intercambiar la mitad de un yacimiento de gas en Siberia por un 25% de participación en Sakhalin-2, el mayor proyecto mundial de gas natural licuado (GNL) cerca de la costa pacífica de Rusia.
Pero el plan comenzó a dilatarse cuando Sakhalin-2, la mayor inversión que hizo una sola empresa en Rusia, dijo que los costos del proyecto se elevarían a 20.000 millones de dólares, mientras que la primera entrega de gas natural líquido se pospuso seis meses, hasta el verano del 2008.
Hasta el momento, el gobierno ruso no aprobó el aumento de los costos. Algunas agencias estatales acusaron a Shell de violar las normas ambientales del proyecto.
La revocación
Las tensiones llegaron a su clímax el lunes, cuando el Ministro de Recursos Naturales revocó las autorizaciones de impacto medioambiental para la segunda y más importante etapa de Sakhalin-2. Podría requerir más de seis meses que el proyecto consiga otro permiso.
Los fiscales llegaron a la conclusión de que la segunda fase del proyecto, que cuenta con una inversión de 20.000 millones de dólares, había sido aprobada de manera ilegal.
La semana pasada, el ministro de Recursos Naturales, Yury Trutnev, señaló que este tema se examinó con gran detenimiento porque era necesaria “la defensa de los intereses de Rusia”. En agosto, la compañía tuvo que paralizar la construcción de un gasoducto después de las quejas del ministerio, que alertaba de riesgos de deslizamiento de tierras.
Los analistas aseguran que el objetivo de Rusia no era suprimir licencias de producción ni paralizar el proyecto, sino que Gazprom conseguirá mejor participación en Sakhalin-2.
La Unión Europea
El comisario de Energía de la Unión Europea, Andris Piebalgs, pidió a las autoridades rusas que resuelvan “rápida y satisfactoriamente” el conflicto con Shell para que pueda retomar el proyecto energético Sakhalin-2. Piebalgs escribirá al ministro ruso de ruso de Energía para ofrecerle el apoyo de la Comisión Europea y lograr una solución rápida de este asunto.
El Piebalgs señaló en un comunicado que todos los países tienen “el legítimo derecho y también la obligación” de garantizar que la extracción de petróleo o gas en su territorio se hace respetando los criterios medioambientales.
No obstante, en el caso de que se hayan detectado este tipo de problemas en el proyecto de Sakhalin-2, las autoridades rusas deben identificarlos “de manera clara e inequívoca”. Además, Shell debería tener “tiempo suficiente” para resolverlos de acuerdo a criterios estipulados de antemano.
En su opinión, esto debe aplicarse tanto a las compañías europeas que invierten en Rusia como al derecho de las compañías rusas a vender gas y petróleo libremente a la Unión Europea.
Finalmente, recuerda que, para garantizar que las compañías puedan invertir en proyectos energéticos millonarios, es necesario contar con un clima inversor “previsible” en Rusia, en la Unión Europea y en cualquier otro país.
La Agencia Internacional de Energía, preocupada
El jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) expresó su preocupación por la presión que ejerce Rusia sobre el proyecto petrolífero y gasífero Sakhalin-2 de Royal Dutch Shell.
“En general estoy preocupado por todo lo que hace la vida demasiado difícil para los inversores y podría resultar en una falta de inversión en los países productores. Claramente, ése es el caso en Rusia”, dijo a Reuters Claude Mandil, director ejecutivo de la AIE. “Ellos están tratando de mover el arco utilizando su fortaleza política pero el resultado podría desalentar la inversión.”
Problemas con Japón
Japón advirtió a Rusia que la cancelación del permiso ambiental para Sakhalin-2 podría dañar sus relaciones. En el yacimiento existen dos inversores japoneses Mitsui & Co. Ltd. que posee el 25% y Mitsubishi Corp. dueña del 20%.
“El Gobierno japonés está preocupado porque cualquier demora en los principales proyectos de cooperación entre Rusia y Japón, como Sakhalin-2, puede tener efectos negativos sobre los lazos entre Rusia y Japón en general”, dijo el Secretario de Gabinete Principal, Shinzo Abe.
El ministro de industria japonés, Toshihiro Nikai, aseguró que se encontrará con el Embajador ruso en Japón para discutir el tema. “Creo que existe una manera de resolver esto si negociamos pacientemente”, dijo Nikai. |
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