Sólo pasaron un par de días desde que la tormenta Gustav perturbara la producción de crudo en el Golfo de México, para que otra vez la amenaza de un huracán eleve los temores en el mercado del petróleo. Es por esto que la cotización del barril aumentó, luego de que Ike, la tercera gran tormenta de la temporada del Atlántico y calificado como huracán categoría 4, aumentara la especulación de que pueda dirigirse al Golfo, hogar de más de una quinta parte de la producción de hidrocarburos de EEUU.
Según se informó, las plataformas y refinerías en la zona recién están reanudando la producción tras el paso de Gustav a principios de esta semana. “Estamos sólo al comienzo del pico de la temporada de huracanes, estadísticamente hablando”, dijo Andy Sommer, analista de HSH Nordbank en Hamburgo. “Todavía hay un riesgo de interrupción en el suministro”.
Es así que el petróleo crudo para entrega en el mes de octubre sube 1.25 dólares, o 1.1 por ciento, hasta llegar a los 110,60 dólares por barril en el mercado de Nueva York. Los precios han caído un 24 por ciento desde la cifra récord de 147,27 dólares, alcanzada el 11 de julio.
Con vientos de casi 230 kilómetros por hora, Ike se está moviendo al noroeste con su ojo a 880 kilómetros al noreste de las islas Leeward en el Caribe, informó el Centro Nacional de Huracanes estadounidense. En tanto se informó que la tormenta Hanna se dirige a la costa sureste de Estados Unidos, aunque se desviará del Golfo.