Los analistas coincidieron en que el principal motivo para esta nueva suba en la cotización del crudo es el temor a que haya problemas con el suministro, que no puedan abastecer la demanda de combustibles como el gasóleo y la gasolina. De igual forma aumentó la previsión en el consumo de combustibles destilados, una categoría que incluye diesel y combustible para calefacción.
“Hay enorme crecimiento de la demanda de diesel en Asia, que va a mantener la presión sobre los suministros”, dijo James Ritterbusch, presidente de Ritterbusch & Associates en Galena, Illinois a la agencia Bloomberg.
Entre otras cosas, los expertos aseguran que cada vez que hay un gran aumento en algún futuro, se genera un impacto en la psicología de los demás mercados. Por otra parte, dicen, la demanda de petróleo aumentará al mismo nivel de la producción de los refinadores.
En la jornada de ayer, el petróleo saltó por encima de los 123 dólares por barril de un informe gubernamental que mostró que la productividad en Estados Unidos, que es una una medida de la fuerza económica, aumentó en un 2,2 por ciento su tasa anual, después de registrarse una ganancia de 1,8 por ciento en el cuarto trimestre, informó el Departamento de Trabajo desde Washington.
Al respecto, los analistas coinciden también en que el aumento generalizado del precio, que ha sido de un 98 por ciento en el último año, podría seguir registrándose si la economía de Estados Unidos sigue expandiéndose, ya que es el principal consumidor de energía del mundo. En 2002, el barril llegaba a los 20 dólares.
Luego de una sesión sin mayores sobresaltos, el petróleo crudo WTI, de referencia para Estados Unidos, subió hasta llegar al máximo de 124,61 dólares, el valor más alto desde que el comercio de crudo se inició en 1983.
En este momento el combustible estadounidense se ubica en los 124,5 dólares por barril, lo que supone un ascenso del 0,79 por ciento. En tanto, el Brent europeo cerró en 122,840 dólares el barril.