Según datos del Departamento de Energía, la demanda de combustible promedió los 20,2 millones de barriles diarios durante las últimas cuatro semanas, lo que representa una disminución de 3,5 por ciento comparado con los datos de hace un año. “El número de desempleados es una señal de que habrá nuevas reducciones del consumo de gasolina”, dijo Jim Ritterbusch, presidente de Ritterbusch & Associates en Galena, Illinois. “El mercado tiene que decidir si va a seguir a la debilidad del dólar o la mala economía”, añadió.
De esta forma, crudo para entrega en el mes de octubre desciende 1,990 dólares, o 1,84 por ciento, hasta situarse en los 105,900 dólares por barril en la Bolsa de Nueva York. Los precios son hasta un 41 por ciento más altos que hace un año. en tanto, el petróleo Brent para octubre pierde 2,380 dólares, o 2,24 por ciento, a 104,97 dólares por barril en el mercado de Londres.
En la sesión de ayer el petróleo tuvo un comportamiento volátil en la que la cotización cayó por un nuevo debilitamiento del euro frente al dólar, lo que pone freno a la tendencia de los inversores a desviar sus fondos hacia los productos básicos. En lo que vade la semana, el petróleo ha caído un 6,5 por ciento, ya que el euro cayó, dando indicios de que la economía europea se está ralentizando. Los inversores han buscado protegerse contra la caída del dólar invirtiendo en commodities, lo que ha llevado al petróleo, oro, maíz y gasolina a niveles récord.
Al inicio de la sesión, la valor del barril pasó a terreno positivo, luego de acrecentarse la amenaza del huracán Ike en el Golfo de México. Sólo pasaron un par de días desde que la tormenta Gustav perturbara la producción de crudo en el Golfo de México, para que otra vez la amenaza de un huracán eleve los temores en el mercado del petróleo.
Es por esto que la cotización del barril aumentó, luego de que Ike, la tercera gran tormenta de la temporada del Atlántico y calificado como huracán categoría 4, aumentara la especulación de que pueda dirigirse al Golfo, hogar de más de una quinta parte de la producción de hidrocarburos de EEUU.