Los analistas también coinciden en que la cotización cayó por un nuevo debilitamiento del euro frente al dólar, lo que pone freno a la tendencia de los inversores a desviar sus fondos hacia los productos básicos. En lo que vade la semana, el petróleo ha caído un 6,5 por ciento, ya que el euro cayó, dando indicios de que la economía europea se está ralentizando. Los inversores han buscado protegerse contra la caída del dólar invirtiendo en commodities, lo que ha llevado al petróleo, oro, maíz y gasolina a niveles récord.
En la mañana, la cotización del barril aumentó, luego de que el huracán Ike, la tercera gran tormenta de la temporada del Atlántico y calificado como categoría 4, aumentara la especulación de que pueda dirigirse al Golfo, hogar de más de una quinta parte de la producción de hidrocarburos de EEUU. En este momento, el petróleo crudo para entrega en octubre cae 1,54 dólares, o 1,4 por ciento, hasta los 107,96 dólares por barril en la Bolsa de Nueva York. Los precios, que son hasta 44 por ciento más altos de hace un año, aunque han disminuido un 27 por ciento desde la cifra récord de 147,27 dólares alcanzada el 11 de julio.
Con vientos de casi 230 kilómetros por hora, Ike se está moviendo al noroeste con su ojo a 880 kilómetros al noreste de las islas Leeward en el Caribe, informó el Centro Nacional de Huracanes estadounidense. En tanto se informó que la tormenta Hanna se dirige a la costa sureste de Estados Unidos, aunque se desviará del Golfo.
En tanto, el Departamento de Energía de Estados Unidos reportó que las existencias de crudo se redujeron en 1,9 millones de barriles, situándose en los 303,9 millones de barriles, frente a la previsión de algunos analistas que apuntaron a un incremento de 200.000 barriles. Por su parte, se informó que los inventarios de gasolina cayeron en un millón de barriles, a 194,4 millones, mientras que las existencias de destilados cayeron 400.000 barriles a 131,7 millones. Pese a esta situación, el petróleo se mantuvo con su tendencia a la baja.