En la lista están incluidas empresas de poco más de 20 países, entre las cuales se encuentran las principales petroleras de occidente como British Petroleum, Chevron, ExxonMobil y Shell. El país que cuenta con el mayor número de empresas inscritas en Estados Unidos, con siete. Les siguen Japón y China, con cuatro cada uno, y el Reino Unido, con tres.
A su vez, el listado de 35 excluye a la compañías extranjeras que firmaron contratos con el gobierno Kurdo, en el norte de Irak, el año pasado. El motivo de esta decisión por parte del gobierno iraquí, es porque considera que esos acuerdos son ilegales y había advertido que no permitiría que esas petroleras participaran de la licitación por los contratos en otras partes del territorio.
De esta forma se destraban las negociaciones con varias petroleras estadounidenses, que según se había informado a principios de mes, estaban estacadas y no se veía una solución para antes de mitad de año. Funcionarios iraquíes del petróleo se reunieron con representantes de Chevron, Royal Dutch Shell y Total en el mes de febrero en Jordania para discutir algunos de los acuerdos.
Una ley de petróleo que establecería el marco para las inversiones en Irak se ha estancado en el parlamento por más de un año. Los contratos de servicio son parte de unas medidas para salir al paso e impulsar la producción en ausencia de la ley.