El avance que Gustav, que puede convertirse una vez más en huracán, obligó a las compañías Shell y BP comenzar con la evacuación de trabajadores no esenciales desde las instalaciones petroleras de la zona. Según el pronóstico el fenómeno natural podría llegar el lunes a la costa de Louisiana, hogar de la mayor concentración de plataformas marinas de Estados Unidos, dijo el Centro Nacional de Huracanes.
Shell pretende evacuar a 870 trabajadores en los próximos dos días, sumados a los 400 que ya fueron removidos. En tanto, ExxonMobil elabora un plan de preparación de las refinerías a lo largo de la costa. “Es la más peligrosa tormenta de la temporada”, dijo Carsten Fritsch, analista de Commerzbank AG en Frankfurt. “La cuestión será la fuerza del huracán. Algunos dicen que será tan grave como el Katrina, pero esa es el peor de los posibles casos”, añadió.
De esta forma, el petróleo crudo para entrega en el mes de octubre sube 1.32 dólares, o 0.9 por ciento, hasta llegar a los 119,470 dólares por barril en la Bolsa de Nueva York. Los precios son un 66 por ciento más altos que hace un año, aunque han disminuido un 19 por ciento desde la cifra récord de US$ 147,27 por barril, alcanzada el 11 de julio. El crudo ha ganado 3,3 por ciento desde Gustav llegó al Mar Caribe el lunes.
Gustav podría detener la producción en 1,2 millones de barriles diarios de petróleo de producción si golpea la costa central del Golfo, informó la CNBC, citando a un analista. Hay entre un 70 a un 75 por ciento de probabilidad de que llegue a esta región, momento en el que probablemente será un huracán categoría 3.
El Golfo representa aproximadamente el 14 por ciento de la producción de gas y el 25 por ciento de las de crudo en Estados Unidos. A lo largo de la costa de Louisiana y Texas se encuentra 42 por ciento de la capacidad de refinado de ese país.