Las existencias probablemente caerán en tres millones de barriles, desde los 202,8 alcanzados la semana pasada, según previsiones de Bloomberg News. A su vez, Goldman Sachs reiteró su previsión de que el petróleo llegará nuevamente al récord de 147,27 dólares este año, debido a que la demanda aumentará.
“Los suministros están disminuyendo porque las refinerías están operando a niveles bajos”, dijo Michael Fitzpatrick, vicepresidente de gestión de riesgos energéticos de MF Global Ltd en Nueva York. En tanto, el petróleo para entrega en el mes de septiembre aumentó en 1,71 dólares, o 1,5 por ciento, hasta llegar a los 116,24 dólares por barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Los precios son hasta 63 por ciento más altos que hace un año.
Por su parte, la gasolina aumentó la entrega en 4.11 centavos, o 1,4 por ciento, hasta llegar a los 2,905 dólares por galón. Los precios del combustible no han aumentado desde el 19 de julio, de acuerdo con la AAA (American Automobile Association). La gasolina regular, en promedio a nivel nacional, disminuyó 1,3 centavos, hasta los 3,717 dólares por galón, dijo el organismo en su página Web. Los precios alcanzaron un récord de 4.114 dólares por galón el 17 de julio.
A su vez, se prevé que las refinerías probablemente funcionarán a 86,3 por ciento de su capacidad, hasta 0,4 punto porcentual más que la semana anterior, publicó Bloomberg. Las refinadoras operaron a un 91,6 por ciento de su capacidad durante la misma semana del año pasado.