Gustav fue rebajada a la segunda tormenta más débil de los cinco niveles de fuerza del huracán, dijo el Centro Nacional de Huracanes en Miami. Antes de que la tormenta llegara al Golfo, las compañías cerraron el 96 por ciento de la producción de petróleo mar adentro y alrededor del 10 por ciento de la capacidad de refinado en Estados Unidos.
“Las últimas previsiones muestran que, si bien Gustav se dirige al corazón la producción de petróleo y gas estadounidense, la tormenta no es tan fuerte como se temía inicialmente”, dijo Mike Witnner, director de investigación de petróleo del Societe Generale. “El sistema de refinación no ha sido tan afectado en esta ocasión, en comparación con Rita y Katrina”, añadió.
De esta forma, el crudo para entrega en el mes de octubre se cae 4,83 dólares, o un 4,2 por ciento, situándose en los 110,63 dólares el barril en la Bolsa de Nueva York. Según se informó, las refinerías han reducido al menos 1,56 millones de barriles por día de producción, lo que supone alrededor del 9,8 por ciento del total de los EE.UU. La tomenta registra vientos de 240 kilómetros por hora y se dirige hacia el sur de Nueva Orleans.
Casi la mitad de capacidad de refinación de EE.UU. está ubicada en la región. En 2005, los huracanes Katrina y Rita perturbaron alrededor del 19 por ciento de la capacidad de refinado del país. En tanto, casi el 70 por ciento de las plataformas del Golfo fueron evacuadas.