De acuerdo con el reporte, las existencias aumentaron en 9.39 millones de barriles, hasta llegar a los 305,9 millones, la mayor ganancia desde marzo de 2001, publicó el Departamento de Energía. La semana anterior, los suministros cayeron al ser afectados por la tormenta tropical Edouard, que afectó las refinería del estado de Texas.
Los pronósticos previeron un aumento de un millón de barriles, según un analista de Bloomberg News. En tanto, el petróleo crudo para el mes de septiembre cayó en 1,64 dólares, o 1,4 por ciento, hasta los 112,89 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York. En este momento, los precios son hasta un 59 por ciento más altos que hace un año.
En Estados Unidos, la demanda de combustible promedió los 20,2 millones de barriles diarios durante las últimas cuatro semanas, lo que supone una disminución del 3 por ciento con respecto al mismo período del 2007, dijo el departamento. El consumo de gasolina promedió 9,46 millones de barriles por día durante el mismo período. Es decir, un 1,6 por ciento menos.
Por su parte, se reportó que las refinerías operaron a un 85.7 por ciento de la capacidad en la semana que terminó el 15 de Agosto, lo que representa una caída de 0,2 puntos porcentuales desde la semana anterior y la tasa más baja desde la semana que terminó el 2 de mayo, precisó el informe.
En cuanto a los suministros de gasolina, estos se redujeron en 6,2 millones de barriles, más del doble de los 3 millones de barriles pronosticados por los analistas. En las últimas cuatro semanas, las reservas del combustible se han reducido a 9,5 por ciento.