Según dijo el presidente de Petrobras-Bolivia, Claudio Castejón, la empresa desembolsará "unos 1.000 millones de dólares" en este país, necesitado inversiones para cumplir con sus compromisos externos, como el que tiene con Argentina, a quien le incumplió en las cuotas de gas natural pactadas en 2006.
Bolivia le prometió a Argentina 7,7 millones de metros cúbicos diarios y a partir de 2010, subir la cuota a 27 millones, durante los 20 años de duración de un acuerdo bilateral. En tanto, el presidente de la compañía en Bolivia, citado por la radio católica Fides, resaltó que Petrobras "se siente cómoda" en en su vecino país, luego de los roces con el gobierno boliviano que nacionalizó los recursos hidrocarburíferos en mayo de 2006.
Bolivia produce con inconvenientes entre 38 y 40 millones de metros cúbicos diarios, que sólo le sirven para suministrar gas a Brasil (31millones), para abastecer su mercado interno con seis millones, mientras que lo restante es despachado a Argentina, país al que desde 2007 ya le debería estar vendiendo unos 7,7 según lo pactado.
El gobierno de Evo Morales confía en que en 2008 las inversiones privadas y estatales se acerquen a 900 millones de dólares, que le permitirían acabar el próximo año con su escasez productiva.
La Paz manifestó en diversas oportunidades que ha tenido dificultades para abastecer de gas a Argentina, particularmente durante el invierno en el hemisferio sur, debido a la falta de inversiones en nuevos campos de gas y petróleo. Actualmente, La Paz sólo puede cumplir con poco más del 30 por ciento de la cantidad pactada, lo que ha contribuido a que se agrave la crisis energética argentina.
En febrero, durante un encuentro en Buenos Aires entre Morales, Fernández y su par brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, Bolivia propuso que Brasil reenvíe parte de su caudal a Argentina, que desde 2004 atraviesa serios problemas en el suministro del combustible. Sin embargo, Brasil rechazó la iniciativa y, en cambio, acordó exportar electricidad a Argentina entre mayo y agosto, publicó AP.
Argentina se encuentra sumido en una fuerte crisis energética desde hace cuatro años, ocasionada por falta de inversiones en el sector, lo que lo hace altamente dependiente del gas boliviano.