Según un comunicado, el acuerdo fue firmado en la ciudad amazónica de Manaos por los presidentes de Petrobras, José Sergio Gabrielli, y de PDVSA, Rafael Ramírez, quienes aprobaron además el estatuto social de la nueva empresa, informó la agencia DPA.
"Los presidentes acordaron durante el encuentro de Manaos que será necesaria la conclusión de las etapas previstas para cerrar el negocio, entre ellas el contrato comercial de compra/venta del petróleo venezolano y brasileño que abastecerá la refinería", agrega el comunicado. Asimismo, la formalización del acuerdo depende de la certificación de las inversiones ya realizadas por Petrobras, que inició el año pasado los trabajos de construcción de la refinería, añadió la agencia.
De acuerdo con la estatal brasileña, una empresa independiente, que será contratada por las dos partes, será la responsable de certificar esas inversiones, para definir la participación financiera que tendrá PDVSA en el proyecto. Las dos parte aspiran a firmar antes de que termine 2008 el acuerdo definitivo. "La expectativa es que las negociaciones sean concluidas en breve y que todos los acuerdos sean firmados antes de finalizar el año", afirmó el director de abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Cost.
Por el momento, está acordado que Petrobras tendrá un 60 por ciento de participación en la empresa mixta y PDVSA el restante porcentaje, y que ambas se distribuirán, según su parte, las inversiones por 4.500 millones de dólares necesarias para el proyecto. Según informó la agencia Efe, la refinería binacional entrará en operación en 2010 y procesará 200.000 barriles de crudo pesado por día, la mitad de ellos procedente de Venezuela.
Sin embargo, el directivo aclaró que "independientemente de que concluyamos o no el acuerdo, Brasil proseguirá con las obras debido a que la refinería es muy importante para reducir la dependencia brasileña de diesel importado", dijo.