El grupo de senadores, encabezados por Charles Schumer, por Nueva York, y Byron Dorgan, por Dakota del Norte, entre otros, le pidieron al presidente, George W. Bush, que inste a los principales proveedores de crudo de la OPEP, como Arabia Saudita, a aumentar el nivel de producción o de lo contrario, que "se arriesguen a que el Congreso frene (...) los acuerdos armamentísticos con Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y otros miembros de la OPEP".
"La administración Bush se ha negado a ser duro con los llamados aliados de la OPEP y en realidad continúa accediendo a enormes acuerdos sobre armas, pese a los problemas económicos que enfrentan los contribuyentes", agregó el comunicado enviado a la Casa Blanca. En tanto, se informó que el plan de los legisladores es "el enfoque erróneo cuando se trata de nuestra energía y seguridad," dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scott Stanzel, quie agregó que “las ventas de armas a nuestros aliados se hacen porque responden a los intereses de la seguridad nacional de nuestro país," agregó.
Hace dos días el precio del petróleo llegó a su máximo histórico de 119,90 dólares por barril, luego de importantes caídas del dólar frente al euro y de de tensiones geopolíticas en algunos de los principales proveedores de petróleo del mundo, como Nigeria e Irán. Sin embargo, en la jornada de hoy el crudo cedió poco más de tres dólares, debido a la fuerte recuperación que el dólar experimentó frente al euro.
El mandatario estadounidense le ha pedido en varias oportunidades a miembros de la OPEP, como Arabia Saudita, que incrementen su producción de crudo; petición que ha sido ignorada por el cartel en repetidas oportunidades, ya que consideran que el mercado está bien abastecido. Por otro lado, Washington se encuentra en una encrucijada, ya que trata de utilizar las ventas de armas estadounidenses para contrarrestar la influencia iraní en la región.