El proyecto propuesto por el presidente Felipe Calderón contempla la posibilidad de abrirle la puerta al capital privado para que ingrese en la empresa estatal petrolera, Pemex. El malestar ocasionado en la oposición izquierdista se dio porque la Constitución de México reserva al estado el manejo de los recursos energéticos.
López Obrador, quien en las elecciones presidenciales de 2006 quedó a medio punto de obtener el triunfo, en medio de una jornada electoral en la que hubo denuncias de fraude, afirmó que la toma de tribunas del Congreso fue "una estrategia correcta" para frenar la aprobación automática del proyecto de Calderón, quien representa al partido de derecha Acción Nacional (PAN).
En las últimas horas, el líder izquierdista consideró con varios legisladores del Frente Amplio Progresista- una alianza de tres partidos encabezada por el De la Revolución Democrática (PRD)- la posibilidad de una "radicalizar" las protestas callejeras en caso de que no sea aprobado un debate nacional sobre la reforma energética, tal como se lo exigieron al gobierno, informó la prensa local.
El ex candidato presidencial hizo el llamado a sus simpatizantes desde la Convención Nacional Democrática, que lo proclamó "presidente legítimo" de México, desconociendo la legitimidad al presidente Calderón. La marcha del domingo iría hasta el Zócalo de la capital, la plaza pública más importante del país.