El objetivo primario de las negociaciones entre ambos países es evitar un conflicto sobre este preciado recurso. Otra de las intenciones será elaborar un mapa de yacimientos transfronterizos, en momentos en los que se acerca el vencimiento de la moratoria, que los dos países firmaron para no explotar crudo en la frontera marítima.
Sobre este tema, un estudio del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales sugiere la negociación de un tratado bilateral para explotar los yacimientos y sugiere también una ampliación de la moratoria. Entre otras cosas, especialistas advirtieron en varias oportunidades que las reservas petrolíferas podrían pasar de manera natural al lado estadounidense, debido a la explotación en aguas profundas que realiza Washington, cerca de la zona fronteriza.
Este tema es de gran importancia para los Estados Unidos, ya que intenta solucionar a toda costa el problema de los altos precios de la gasolina. Es por esto que pretende hacerse con cualquier fuente de petróleo. Debido a este tema, se está discutiendo si se deroga la ley que prohíbe la explotación en las costas del país.
En tanto, México llevó una reforma energética a consulta popular, en la que en una primera instancia, obtuvo el rechazo general.
Dicha propuesta, ideada por el gobierno de Felipe Calderón, pretende abrirle la puerta de Pemex a capitales extranjeros, con el fin de modernizar la infraestructura y aumentar el nivel de producción, que en los últimos años ha decrecido sustancialmente. Es decir, ambos países tiene el tema energético encentro de sus agendas.
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