"Es un equívoco, es un error" destinar grandes cantidades de soja para producir biodiésel, sentenció el ejecutivo brasileño al inaugurar la segunda usina de biocombustibles de Petrobras, ubicada Quixadá, estado de Ceará, al noreste del país, informó hoy el diario Estado de San Pablo.
"La soja tiene su precio determinado por el mercado internacional, o por la Bolsa de Chicago, y si el precio sube mucho en el mercado internacional, como a principio del año, se hace caro producir biodiésel, y eso no es prudente", añadió Lula en sus declaraciones, publicadas por la agencia Ansa. "De pronto estoy viendo que las comodities están causando inflación en Brasil y nosotros no podemos hacer nada porque el precio no es determinado en Brasil", precisó.
En el primer semestre de este año, el aumento de precios de los alimentos fue el principal factor de la escalada de la inflación, que en ese período superó el seis por ciento, publicó la agencia Télam. A partir de esta situación se comenzó a criticar la producción de biocombustibles, ya que se los acusó de impulsar los precios de los alimentos y agravar la crisis del sector a nivel mundial.
En tanto, se informó que la usina de Quixadá, de 63 millones de dólares, producirá 57 millones de litros de biodiésel por año y la mitad de la materia prima será producida por unos 8.000 pequeños productores. El líder sudamericano explicó que los agricultores serán orientados a "escoger la oleaginosa que produce más aceite por hectárea", y evitar que ésta sea siempre la soja, precisó Télam.
"Como el programa de biodiésel es muy nuevo, a veces queremos transformarlo en una tabla de salvación para una parte empobrecida del país, pero precisamos actuar con racionalidad", aclaró el funcionario.