Para ejemplificar su postura, Lula da Silva habló de Noruega, que según él, supo aprovechar el petróleo para mejorar sus condiciones de vida en la población. "Yo no tengo envidia de Noruega porque tenga petróleo o tecnología, tengo envidia porque su ingreso per cápita es de 76.000 dólares (por año)", expresó el mandatario.
"Tal vez con el pre-sal (reservas petroleras) podamos hacer que el ingreso per cápita aumente y el pueblo brasileño sea más feliz", añadió. Según datos del Banco Mundial, el ingreso per cápita de Brasil era de 4.710 dólares por año en 2006. "Dios no nos dio eso (el petróleo) para que sigamos haciendo tonterías. Dios nos dio una nueva oportunidad".
En tanto, se estima que las reservas marítimas encontradas en el último año podrían contener hasta 50.000 millones de barriles de crudo, lo que supone cuatro veces más que todo el petróleo encontrado hasta ahora en Brasil. Sobre estos yacimientos, Lula Da Silva dijo que "no pueden quedar en la mano de media docena de empresas", ya que consideró que "son del pueblo".