“Comenzó el alejamiento gradual del petróleo. Durante los próximos 15 a 20 años, podemos ver cómo los biocarburantes satisfacen el 25% de las necesidades de energía mundial”, dice Alexander Muller, asistente directivo del departamento de desarrollo sustentable de la Organización de Alimento y Agricultura de las Naciones Unidas (OAA).
La semana pasada la empresa Actis, el principal inversionista privado en mercados emergentes, asignó 100 millones de dólares para invertir en la industria agrícola en la región sub-sahariana de África. Las compañías de Kenia podrían recibir el 50% del total de las inversiones.
Kenia puede suministrar biocarburos utilizando materias primas como caña de azúcar, maíz y sorgo. Es importante, asegura Kegode, que los productores se posicionen formando empresas de energía capaces de negociar mejores precios y compensaciones por sus inversiones.
En la actualidad existen dos plantas productoras de etanol, Kisumu Molasses y Agrochemical. Para que Kenia sea capaz de abastecer con etanol tanto al mercado interno como al externo, Kegode asegura que se necesitan cinco plantas. Dos en las zonas productoras de maíz y tres en las regiones de la caña de azúcar.
El interés de OAA en la bioenergía deriva del impacto positivo que se espera que tengan las cosechas relacionadas con esta industria en las economías rurales. Además es una gran oportunidad para que estos países diversifiquen sus propias fuentes de energía.
La OAA señala a Brasil como ejemplo para el resto del mundo. El país sudamericano más grande es también el mayor productor de bio etanol y un millón de autos brasileños utilizan combustible a base de caña de azúcar.
“Los ministros de energía y agricultura deberán buscar nuevas formas de colaboración para aprovechar el potencial que representan los biocumbustibles y el biodiesel”, comenta Peter Kegode, un industrial azucarero y especialista en etano de Kenia. También agrega que esta es una gran oportunidad para ulitizar la experiencia de los empobrecidos productores de maíz y azúcar del país.
La suba en el precio del petróleo por encima de los 70 dólares el barril es un gran responsable del interés mundial por fuentes alternativas de energía.
“La interrupción del abastecimiento de petróleo crudo nigeriano, el enfrentamiento nuclear entre Irán y Estados Unidos y la necesidad de que la energía acompañe el crecimiento industrial de China aumentó la crisis” Kegode. Esta claro que la importancia de la agroindustria para los biocarburantes y el biodiesel provocará el aumento en la producción de materias primas.
|
 |