De igual forma, Washington autorizó a la AIEA para cofrontar a Teherán con el mínimo de evidencia, con el fin de que Irán revele información sobre sus actividades nucleares. La decisión de del gobierno de George W. Bush de dar información es un intento por presionar a Irán para que reconozca que desarrolló su plan nuclear con fines bélicos.
Mohamed ElBaradei, director de la agencia, solicitó la ayuda de Estados Unidos, tras los ataques de Israel a un objetivo sirio e informaciones difundidas por los medios que sostuvieron que el blanco era una instalación nuclear, aseguró un diplomático.
Dutante las últimas dos semanas, Estados Unidos y la AIEA han compartido información supuestamente secreta, obtenida de una computadora portátil, que presuntamente pertenecía a Irán. En 2005, Washington dijo que la evidencia sacada de la laptop indicaba que Teherán había estado trabajando sobre la construcción de arnas nucleares, trayectorias de misiles y altitudes óptimas para el estallido de ojivas.
A fines del mes padado, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad sostuvo que se está acercando al "punto máximo" de su programa nuclear y afirmó que “no se rendirá a la presión de las potencias occidentales para que detenga sus actividades”. Para el mandatario, su programa nuclear "es el desafío político más grande después de la revolución (de 1979)".
Desafiando la presión internacional, Irán estuvo trabajando en la producción de su propio combustible nuclear, tecnología que en Occidente temen sea usada para fabricar bombas atómicas. Teherán, por su parte, dice que sus fines son pacíficos y se rehusa a detener su labor.