Las petroleras invitadas a participaren la licitación fueron la italiana Eni, la japonesa Nippon Oil y la española Repsol, aunque según fuentes de la industria citadas por la agencia Reuters, esta última no seguía siendo considerada en la operación. Sin embargo, Shahristani se negó a divulgar la compañía seleccionada a Reuters.
"El Ministerio de Petróleo ha recomendado seleccionar una compañía y enviamos nuestra proposición al gabinete", dijo Shahristani a Reuters mientras esperaba para presentarse ante el Parlamento. "Ahora el primer ministro formará un comité para estudiar nuestra elección y aprobarla. No puedo decir la recomendación hasta que el gabinete la haya aprobado", agregó.
Inicialmente, el contrato de Nassiriya fue programado para ser asignado para fines de abril o principios de mayo. Sin embargo, fue postergado debido a que Bagdad solicitó que las ofertas fueran revisadas y presentadas nuevamente.
Según fuentes oficiales iraquíes, el yacimiento podría bombear 100.000 barriles por día dentro de 18 meses, mientras que ejecutivos de Eni han señalado que eventualmente podría producir hasta un millón diario. Por su parte, el presidente ejecutivo de la firma italiana, Paolo Scaroni, dijo previamente que este año que estaba confiado en que su compañía ganaría el contrato.
Irak ha manifestado que otros yacimientos también serían considerados para ser ofrecidos bajo contratos de ingeniería, logística y construcción (EPC por su sigla en inglés), con funcionarios argumentando que es una manera más rápida de mejorar la infraestructura de los campos que rondas de ofertas. La ronda de subastas es la primera que realiza Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en el 2003, añadió la agencia. Con este proyecto, Irak pretende recibir 2.600 millones de dólares por los acuerdos petroleros.