"Los ingresos brutos estimados de Irak en el contrato serán de 55.000 millones de dólares, el equivalente a un 87 por ciento de los ingresos totales de 63.000 millones de dólares", precisó el portavoz del Gobierno Ali al-Dabbagh en un comunicado. La ganancias se proyectan con un barril de crudo a 100 dólares y se aplican sobre el yacimiento de gas y petróleo Ahdab, al sur de la capital iraquí.
Anteriormente, el contrato de producción establecía que a Pekín le correspondía una porción de las ganancias de largo plazo en la reserva petrolera conocida como Adhab. "Hemos mantenido conversaciones durante un año, y los términos del acuerdo fueron cambiados a un contrato de servicio. Los chinos han estado de acuerdo con eso, con un valor de 1.200 millones de dólares," explicó le ministro de Petróleo iraquí, Husain al-Shahristani al periódico local An-Noor.
Según publicó Reuters, el Gobierno iraquí renegoció recientemente los términos de un acuerdo con la firma estatal china Chinese National Petroleum Company (CNPC) que fue originalmente firmado en 1997, en el primer convenio energético de Irak con una firma extranjera desde el derrocamiento de Saddam Hussein. "El contrato busca iniciar su producción desde inicios del cuarto año (...) a un promedio de 25.000 barriles de crudo por día (bpd)", dijo Dabbagh.
Según las declaraciones de Shahristani se infiere la probable línea dura con la que Bagdad comience a adoptar en la firma de los acuerdos con otras firmas extranjeras, que están muy interesadas en la participación de las ricas reservas de Irak, que son las terceras más grande de todo el mundo. El país asiático se ha visto beneficiado por el aumento en los precios del petróleo a la hora de negociar los nuevos contratos.
Sin embargo, la guerra ha impedido que las firmas establezcan una presencia en Bagdad. En tanto, el ministro de petróleo viajará a China a fin de mes para terminar de discutir el acuerdo, que originalmente fue firmado entre Irak y la National Petroleum Company de China en 1997.