Bolivia, que cuenta las segundas reservas más grandes de gas natural en Sudamérica, busca la ayuda de las centrales petroleras y de gas iraníes para desarrollar su propio sector energético, fuertemente debilitado en los últimos años por falta de inversiones y por la nacionalización de los hidrocarburos que Morales lleva adelante desde 2006. Situación que ha comprometido seriamente la seguridad en materia de energía, de sus dos principales compradores, Brasil y Argentina.
En una visita a Bolivia el año pasado, en el marco de un acuerdo de cooperación energética, Ahmadineyad prometió otorgar 1.000 millones de dólares de inversión económica, destinada principalmente a desarrollar la industria del gas y el petróleo. El líder iraní recibió en la sede del Gobierno a su homólogo boliviano, quien permanecerá en suelo iraní durante 2 días, según informó la agencia oficial Irna.
El pacto firmado en 2007 incluyó la apertura de una oficina de representación iraní en Bolivia, pese a que fue criticado por los opositores al gobierno de Morales, quienes consideraban que la relación sería perjudicial para su país. El memorando de entendimiento "comprende diversas actividades en el sector de hidrocarburos y energía eléctrica, así como el desarrollo de inversiones y la constitución de empresas de carácter mixto con la participación de empresas estatales de cada estado y de otros estados".
De esta forma, se complican aún más las relaciones entre La Paz y Washington, que sufren constantes sobresaltos desde que el presidente boliviano llegó al poder en enero del 2006, con abiertas discrepancias políticas, ideológicas y comerciales. Autoridades bolivianas consideran que uno de los temas más importantes que figuran en la agenda de esta visita es el sector de hidrocarburos. Irán es el cuarto exportador mundial de gas y Bolivia uno de los mayores productores latinoamericanos.
Según dijo Ahmadineyad, junto con su colega boliviano decidieron "ampliar sus relaciones en los ámbitos de la industria, la agricultura, la economía y la política". Irán y Bolivia, agregó, "estarán juntos en todas las circunstancias".