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Sin ahondar en el asunto, dejó entrever que Bolivia podría pedir una ampliación al plazo que Petrobras dio hasta el miércoles, para la contestación a su propuesta de precio por las plantas. La brasileña señaló el lunes que en caso contrario acudirá a tribunales arbitrales.
“La propuesta que llegó de Brasil está en análisis, estudio, y pronto, en horas más, nuestro ministro de Hidrocarburos (Carlos Villegas) dará una respuesta para que el diálogo continúe y darnos los plazos correspondientes”, indicó.
De acuerdo a información conocida ayer, en la carta que Petrobras envió el lunes al Gobierno pidió 112 millones de dólares por las dos refinerías de la que es propietaria, cifra que fue confirmada por el propio Ejecutivo. La petrolera brasileña pagó 104 millones por ambas instalaciones.
En rueda de prensa, Morales dijo que apuesta al diálogo con Brasil y Petrobras, y declinó opinar sobre cómo fue recibida en su gobierno la advertencia de la empresa.
En tono conciliador, Morales insistió que el Ejecutivo “respeta la propiedad” de Petrobras sobre las dos principales refinerías de petróleo instaladas en Bolivia, adquiridas al estado en 1999, pero que mantiene el propósito de recomprarlas “a valor patrimonial” y no de mercado, como reclama la empresa.
Respondió así a la “decepción ”y “consternación” con que Brasilia recibió el decreto que emitió el domingo, por el que margina a Petrobras de la exportación de algunos derivados de sus refinerías, con la que compensaba los precios subsidiados a los que se venden los combustibles destilados en ellas en el mercado interno.
El decreto llevó a que Petrobras planteara el lunes un precio definitivo para sus refinerías y que diera un plazo de 48 horas para que el gobierno boliviano contestara, en medio de manifestaciones de profunda molestia por parte de sus ejecutivos y funcionarios brasileños por la medida.
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