Desde Paraguay, en donde presenció la asunción del presidente Fernado Lugo, el líder boliviano comentó que "no habló con Cristina Fernández específicamente de las inversiones para transportar el hidrocarburo anunciadas anteriormente, pero la agenda está vigente".El compromiso con la hermana república Argentina sigue su curso", explicó.
Entre otras cosas, Morales sostuvo que "deberían reactivar el funcionamiento del organismo regional Urupabol (Uruguay, Paraguay y Bolivia) para debatir la provisión de gas a esa naciones". Sijo además que “respeto el liderazgo regional de Venezuela, Brasil y Argentina porque son los más grandes, pero también debe haber un liderazgo en nuestro nivel, para beneficio de nuestros pueblos", señaló.
Las declaraciones de Morales se dan en en momentos en que los presidente de las compañías estatales se encuentran renegociando el contrato suscrito en 2006 y que establece que Bolivia debe despacharle a Argentina 7,7 millones de metros cúbicos diarios hasta 2010, cuando debería subir la cantidad a 27 millones diarios, si se concreta la construcción de construcción del gasoducto del Nordeste. Proyecto que se ha visto retrasado por e lado argentino.
"Creo que Enarsa tiene la explicación, no nosotros. No conozco lo que ha motivado el retraso", señaló al diario La Nación, el presidente de YPFB, Santos Ramírez, quien le agregó al rotativo argentino “que la operación es de Estado a Estado. El gasoducto no tiene por qué retrasarse".
La Paz manifestó en diversas oportunidades que ha tenido dificultades para abastecer de gas a Argentina, particularmente durante el invierno en el hemisferio sur, debido a la falta de inversiones en nuevos campos de gas y petróleo. Actualmente, La Paz sólo puede cumplir con poco más del 30 por ciento de la cantidad pactada, lo que ha contribuido a que la crisis energética se agrave en Argentina.
En febrero, durante un encuentro en Buenos Aires entre Morales, Fernández y su par brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, Bolivia propuso que Brasil reenvíe parte de su caudal a Argentina, que desde 2004 atraviesa serios problemas en el suministro del combustible. Sin embargo, Brasil rechazó la iniciativa y, en cambio, acordó exportar electricidad a Argentina entre mayo y agosto, publicó AP.
A Buenos Aires viajó el presidente de la petrolera boliviana, YPFB, quien se reunirá con su par argentino, Exequiel Espinoza de Enarsa. La nueva cláusula del contrato que discutirán pretende establecer mutuas garantías para la provisión segura de volúmenes y el pago puntual.
Argentina se encuentra sumido en una fuerte crisis energética desde hace cuatro años, ocasionada por falta de inversiones en el sector, lo que lo hace altamente dependiente del gas boliviano.