"Se suspendió la operación de la central por seguridad ante posibles daños por efecto de la ceniza y el cascajo," señaló Herman Saá, presidente de Hidroagoyán, operadora de la central.
Agoyán, ubicada en las faldas del volcán, aportaba al momento de suspender sus operaciones unos 78 megavatios al mercado eléctrico de Ecuador, que enfrenta un período crítico para abastecer su demanda interna dados los problemas climatológicos y técnicos que afectan a otras plantas centrales importantes.
La reanudación de las operaciones de la central dependerá del comportamiento del volcán, ubicado a unos 150 kilómetros al sureste de Quito, que desde 1999 se encuentra en proceso eruptivo, agregó Saá.
El caudal de la central se redujo debido a represamientos en el río que la abastece, tras la expulsión de ceniza y lava del volcán, situado a unos 5.020 metros sobre el nivel del mar.
Además, la actividad del volcán provocó el corte eléctrico en tres provincias amazónicas que albergan los principales campos petroleros del país andino, informó el jueves un funcionario.
El corte en las provincias amazónicas de Sucumbíos, Napo y Pastaza se produjo desde la medianoche del miércoles.
"Hubo una falla en una línea de transmisión que lleva energía a tres provincias amazónicas. La caída de ceniza provocó daños en la estructura de la línea," informó el presidente del Centro de Control de Energía (Cenace), Gabriel Argüello.
En las provincias afectadas por el corte de energía está la mayor cantidad de actividad petrolera del quinto productor de crudo de Sudamérica, pero todavía se desconoce el impacto sobre la industria. |
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