Lula fue recibido por la presidenta Bachelet en La Moneda, donde durante más de una hora ambos revisaron asuntos bilaterales y regionales centrados en el comercio, la integración, el desarrollo de la infraestructura y la cooperación.
"Hemos conversado sobre la necesidad de una coordinación más estrecha entre Brasil y Chile para impulsar la integración suramericana", dijo Lula junto a Bachelet en una rueda de prensa.
"América del Sur vive una hora crucial, es un momento de muchas oportunidades donde los principales desafíos son la energía, la infraestructura y la equidad social", dijo la presidenta Bachelet.
Ambos gobernantes reiteraron su compromiso y preocupación por resolver la desigualdades sociales, y se comprometieron a impulsar en la próxima Cumbre Iberoamericana "acuerdos políticos sostenibles en el tiempo que permitan avances efectivos en la superación de la pobreza".
Los mandatarios asistieron a la firma de nueve convenios bilaterales en las áreas de educación, turismo, energía, seguridad social, cooperación en ciencia y tecnología e innovación.
Entre ellos destaca un convenio entre la Empresa Nacional del Petróleo de Chile (Enap) y la brasileña Petrobras para la exploración de hidrocarburos en ambos países, y un memorando de entendimiento sobre biocombustibles, por el que Brasil ayudará a promocionar el desarrollo y uso del etanol en Chile.
"Tenemos todas las condiciones en América Latina para resolver los problemas del gas, petróleo, carbón, la geotermia y otros", recalcó antes de empeñar su apoyo brasileño para resolver los problemas energéticos de la región.
Se refirió Lula a la necesidad de de integración y expresó que sin ella “no vamos a desarrollar el potencial que existe en Latinoamérica".