"Los asesores recomendarán un veto", afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, quien agregó que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR por su sigla en inglés) fue creada para situaciones de emergencias y que "piensan que no debe ser utilizada (...) para tratar de manipular los precios", añadió.
El objetivo de esta nueva ley es estimular a las refinadoras para que elaboren más gasolina, diésel y otros productos de petróleo, ya que el crudo ligero y dulce es más apetecido, por su bajo contenido sulfúrico. "También consideraremos el jueves legislación referente a la reserva estratégica de petróleo", afirmó el miércoles en conferencia de prensa, el líder de la mayoría, Steny Hoyer.
Dicho proyecto de ley, requeriría que al menos el 10 por ciento del petróleo en la reserva, es decir, unos 70 millones de barriles, fueran intercambiados por crudo pesado. Sin embargo, aún no se precisaron más detalles de la nueva legislación.
"Cada día que pasa sin que el Gobierno de Bush tome esta medida es otro día en que las familias estadounidenses y nuestra economía caen más profundamente en crisis" sostuvo Edward Markey, representante demócrata.