En el momento en que su popularidad está con el índice más bajo, el presidente de Estados Unidos anunció ayer la suspensión temporal de las compras de crudo que forma parte de la Reserva Petrolera Estratégica (SPR ), para intentar contener la escalada en el precio del combustible.
“Cada aporte, por pequeño que sea, cuenta”, indicó el Presidente en un discurso en Washington. Se puede deducir de sus dichos que busca un impacto psicológico en los mercados, ya que el volumen real destinado a las reservas es muy limitado comparado con la demanda de crudo en el país. La Reserva Esteratégica de Petróleo comprende un porcentaje de la producción de petróleo que se almacena para utilizar en caso de emergencia. Depende del departamento de Energía y tiene capacidad de albergar 727 millones de barriles de petróleo crudo. Se calcula que actualmente se cuenta con 687 millones de barriles en la reserva.
Los críticos de la medida opinaron que, en el largo plazo, seguramente no tendría un impacto en los precios debido a que apenas agregaría menos de un 1% de la demanda diaria norteamericana de crudo al mercado. Sin embargo el petróleo WIT, de referencia en Estados Unidos, descendió más de dos dólares y cerró a 66,88.
“Nuestra dependencia del petróleo es un asunto de seguridad nacional”, manifestó Bush en un discurso que brindó en la ciudad de Texas. "La reserva estratégica es lo suficientemente grande como para protegernos contra cualquier gran interrupción en el suministro durante los próximos meses", dijo el Presidente ante una asociación para la energía alternativa. Las declaraciones fueron hechas después de elogiar a los fabricantes de etanol por su contribución al país para liberarse de la dependencia del petróleo.
Para evitar la escasez en el mercado ordenó al Departamento de Energía que se detenga durante unos meses la reposición de las reservas de petróleo del país a partir del verano boreal. Algunos operadores dijeron que los precios del crudo podrían rebotar si se produce escasez de nafta por octava semana consecutiva.
Además, anunció que se investigará una posible manipulación de la subida de precios a través de un acuerdo encubierto. “Los estadounidenses entienden que el precio del crudo está subiendo y que los precios suben, pero lo que no quieren ni van a aceptar es una manipulación del mercado. Y yo tampoco”, señaló.
Como el consumidor siente en su economía el elevado precio del combustible, se cree que éste será uno de los principales temas de la política nacional de cara a las elecciones al Congreso que se realizarán en noviembre próximo.
El partido Republicano de Bush, que tiene mayoría en las dos cámaras legislativas, teme una pérdida de votos. Diversas figuras del partido instaron ayer al Presidente a que investigue una posible manipulación de los precios. Las grandes petroleros, que están registrando ganancias récord, tienen que invertir en la extracción y en nuevas refinerías, tal como se habían comprometido meses atrás, advirtió Bush.
El mandatario recordó que en los años 90 el Congreso, a raíz de los bajos precios del crudo, aprobó leyes con las que las empresas recibieron importantes beneficios fiscales por la inversión de nuevos yacimientos de petróleo.
Mientras tanto, la Administración de Información de Energía (EIA) de los Estados Unidos divulgará hoy su informe semanal sobre los inventarios de crudo.
Bush también pidió a la Agencia de Protección Ambiental que respondiera a los pedidos de dispensas que permitirán a los proveedores vender nafta menos costosa y de menor octanaje para suavizar la escasez que, la semana pasada, dejó a las estaciones de la costa este del país sin el combustible.
Mientras tanto, la Administración de Información de Energía (EIA) de los Estados Unidos divulgará hoy su informe semanal sobre los inventarios de crudo.