Bush reiteró que está abierto a escuchar propuestas en materia de energía, como la de suspender los impuestos a la gasolina y al diesel durante el verano, hecha por los candidatos John McCain y Hillary Clinton.
Sin embargo, cree firmemente en soluciones a largo plazo, como la de aumentar la producción petrolera en su país y la construcción de refinerías nuevas. Entere otras cosas, dijo también que el Congreso actúa con lentitud en otros asuntos necesarios para resolver la debilitada economía estadounidense.
"Es un momento difícil para nuestra economía", En todo nuestro país, muchos estadounidenses están nerviosos con razón por los problemas que afectan su bolsillo, desde los precios de la gasolina y la comida a las hipotecas y las facturas por matricula escolar. Ellos están esperando que sus representantes electos tomen medidas en el Congreso", sostuvo Bush durante conferencia de prensa en la Casa Blanca. "Infortunadamente, en muchos de estos problemas, todos lo que ellos están logrando son retrasos", añadió.
Sobre el arancel a los combustibles, Bush dijo “estar abierto a cualquier idea y analizará todo lo que se sugiera. El impuesto es de 18,4 centavos de dólar por galón de gasolina y de 24,4 centavos por galón de diesel.
Sin embargo, aclaró que no quiere meterse en la campaña de ninguno de los candidatos, haciendo referencia a que la propuesta de la suspensión de los aranceles fue hecha por dos de los candidatos presidenciales. En tanto, el precio promedio del galón de gasolina es de 3,60 dólares en Estados Unidos.
Bush agregó también que se opone a los pedidos de que el gobierno recurra a las Reservas Estratégicas de Petróleo de la Nación mientras los precios del crudo sigan tan altos.
"Si yo pensara que afectaría significativamente el precio del crudo, lo consideraría en serio", agregó Bush, quien afirmó que es importante seguir incrementando la reserva, en sitios subterráneos en Texas y Luisiana, en caso de que haya un ataque terrorista contra los suministros regulares de crudo del país.