En un comunicado del ministerio de Minas y Energía de Brasil, se precisó que inicialmente se enviarán 300 megavatios de electricidad provenientes de plantas térmicas operadas a diesel. "La cantidad podría ser aumentada en las próximas semanas", agregó el comunicado.
El acuerdo fue establecido la semana pasada cuando el ministro de Planificación Federal argentino, Julio De Vido, viajó a territorio brasileño para cerrar el trato de cooperación energética. Por su parte, el canciller uruguayo también viti Brasil para lograr el apoyo y así hacerle frente a la escacez que hoy enfrenta Montevideo.
"Argentina evalúa la posibilidad de enviar esa energía, en un primer momento, a Uruguay que pasa por dificultades energéticas", reza el comunicado. La semana pasada, el ministro brasileño de Minas y Energía, Edison Lobao, dijo que Brasil dispone de entre 800 y 1.500 megavatios para atender la demanda argentina ante la inminente crisis que afrontará en el invierno austral, que es cunado consumo aumenta fuertemente.
El arreglo establece que Argentina le devuelva la mayor parte en los tres siguientes meses, que es cuando la demanda brasileña aumenta. Según se informó, el resto se cancelaría en dinero. De esta forma, informó el Ministerio de la Producción argentino, desembolsaría una menor cantidad en dinero, ya que se compensaría el resto con un intercambio de electricidad.
El país latinoamericano afronta una grave crisis energética desde hace cuatro años, que promete agudizarse en los meses invernales. Frente a este problema, Buenos Aires se manifiesta altamente dependiente del gas importado desde Bolivia, que admitió en repetidas oportunidades que se encuentra incapacitado para suministrarle todo el carburante que el mercado argentino demanda.
Es por esto, que el gobierno de la presidenta Fernández, acordó el intercambio y venta de electricidad con Brasil como una medida de emergencia para hacerle frente a los meses de mayor demanda.
No obstante, el ministerio brasileño indicó que "se harán todos los esfuerzos para ayudar a los países vecinos, siempre de acuerdo con la política establecida por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva".